
Cómo preparar un carpaccio de calabacín con calidad de restaurante
¿Buscas una cena ligera que no te robe tiempo pero que sepa a gloria? Este carpaccio de calabacín es mi salvación. Es fresco, crujiente y tiene ese toque sofisticado que le dan el tomate seco y el queso de oveja curado. Es una receta vegetariana que funciona igual de bien como entrante para invitados o como una cena rápida de lunes por la noche. ¡Te prometo que te va a sorprender lo fácil que es! 🖤
Ingredientes
- 2 calabacines medianos
- 6 tomates secos en aceite de oliva
- 50 g queso de oveja curado en lascas o rallado fino
- un puñado nueces troceadas
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal en escamas
- Pimienta
Instrucciones
- Empezamos lavando muy bien el calabacín, cortándole la punta y la base. ¡No lo peles! La piel le da ese color vibrante tan bonito.
- Si dispones de una mandolina, corta el calabacín en láminas lo más finas posible; es el secreto para que parezca de restaurante. Si no tienes, un pelador ancho de verduras hará el trabajo igual de bien.
- Presenta las láminas de calabacín en el plato (solapándolas un poquito, como si fueran tejas). Corta el tomate seco en tiras finas y repártelo por encima.
- Trocea las nueces al gusto y añádelas sobre el calabacín. Esto le dará el toque crujiente necesario.
- Ahora, con el mismo pelador, haz láminas finas (o virutas) de queso de oveja y espárcelas por todo el plato.
- Salpimienta al gusto, riega con un buen chorro de Aceite de Oliva Virgen Extra y… ¡a disfrutar!
Notas
Notas de Gemma 🖤
- La regla de oro: ¡Transparencia! 🥒: El secreto absoluto de este carpaccio es el grosor. Si las láminas son demasiado gruesas, comerás “calabacín crudo”; si son finas casi como el papel, la textura cambia y se vuelve fundente. Si no tienes mandolina, un pelador de patatas de buena calidad es tu mejor aliado.
- El factor tiempo ⏱️: No dejes el carpaccio montado mucho tiempo antes de servir. El calabacín tiene mucha agua y, si entra en contacto con la sal y el limón demasiado pronto, soltará líquido y perderá esa textura tersa y elegante. ¡Aliña justo antes de llevar a la mesa!
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Hazlo tuyo (Variaciones): Esta base es un lienzo en blanco.
- ¿Quieres un toque dulce? Añade un hilo de crema de vinagre balsámico (reducción).
- ¿Buscas frescor extra? Pica unas hojitas de menta fresca o albahaca; el aroma que desprenderá al mezclarlo con el calabacín es increíble.
- ¿No tienes nueces? Unos piñones tostados o unas almendras laminadas le van de maravilla.
- ¿Por qué Queso de Oveja? 🧀: He elegido queso de oveja curado porque tiene mucha más personalidad y potencia que un parmesano estándar. Su punto de acidez y su textura quebradiza contrastan perfecto con la dulzura del calabacín.
- Cena “Salvavidas” 🌙: Guarda esta receta en tus favoritos. Es la cena que te salva cuando llegas tarde a casa, no quieres encender el fuego y buscas algo que te haga sentir que te cuidas sin renunciar al placer.
