
Cómo hacer Escalivada a la brasa (o al horno) paso a paso
A veces, nos empeñamos en buscar la sofisticación en platos complejos, cuando la realidad es que los verdaderos tesoros suelen esconderse en lo más sencillo y humilde.Preparar una escalivada es , para mí, HOGAR, es mucho más que cocinar unas verduras; es un viaje directo a los momentos en familia compartidos delante del fuego. Ese aroma a leña y el crepitar de la brasa me devuelven a las raíces, a la calma de cocinar sin prisas y al placer de esperar a que el calor haga su magia. Es el sabor de la paciencia y del cariño, ese que convierte unos pimientos y unas berenjenas en un bocado inolvidable. Porque al final, la cocina con alma no necesita artificios, solo buenos ingredientes y un recuerdo que nos haga sonreír.
Ingredientes
- 2 pimientos rojos (que sean grandes y carnosos).
- 2 berenjenas
- 2 cebollas pequeñas
- 1 diente de ajo
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Sal y pimienta al gusto.
Instrucciones
- Preparamos nuestra brasa de leña. Si tenemos la posibilidad es lo mejor, porque necesitamos que el fuego queme la piel para que aporte ese sabor espectacular y realce los ingredientes. Si no es posible, precalentamos el horno a 200°C.
- Lavamos bien las verduras. Pinchamos las berenjenas con un tenedor para que no exploten con el calor y las ponemos en la brasa (o bandeja de horno) junto a los pimientos y las cebollas.
- Dejamos que las verduras se asen. Es fundamental que la piel se tueste y se queme un poco por fuera; ese aspecto chamuscado es el que garantiza que por dentro estén melosas y que luego la piel salga sin esfuerzo. Recuerda que las cebollas suelen tardar un poquito más.
- Cuando están bien cocidas y con la piel tostada, las apartamos en un recipiente y lo tapamos inmediatamente. El vapor que sueltan al estar quemadas y calientes hará que la piel se desprenda prácticamente sola.
- Una vez que las hortalizas ya no queman, las pelamos. Verás que, gracias al quemado y al vapor, la piel sale en tiras grandes. Las limpiamos bien de pepitas.
- Cortamos los pimientos y las berenjenas en tiras. Para las cebollas, usamos un cuchillo y las cortamos en tipo juliana.
- Disponemos todo en un plato, salpimentamos y repartimos el diente de ajo picado muy fino. (esto es opcional)
- Terminamos con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra (AOVE). ¡Fin!
Notas
💡 Notas Soulfood:
- 🔥 El secreto está en el fuego: No tengas miedo de que la piel se ponga negra. Necesitamos que se queme un poco para que ese sabor ahumado penetre en la carne y sea más fácil de pelar.
- 🌬️ ¡No abras la tapa!: El vapor es tu mejor amigo. Al tapar las verduras calientes, la piel se “despega” sola por el contraste de temperatura.
- 🚫 ¡Agua prohibida!: Nunca, nunca pases las verduras por el chorro del grifo para pelarlas. Lavarlas bajo el agua se lleva todo el sabor del asado y ese jugo tan rico que han soltado. 💧❌
- 🧅 Paciencia con las cebollas: Las cebollas siempre son las últimas en rendirse. Déjalas un ratito más que al resto para que queden dulces y tiernas como la mantequilla. 🧈
- ⏳ Mejor de un día para otro: Si puedes aguantar las ganas de comértela, déjala reposar unas horas. Los sabores se abrazan y el aceite se impregna de todo el jugo.

🍽️ ¿Con qué acompañar la escalivada?
Si buscas un menú redondo y lleno de sabor casero, esta escalivada es el acompañamiento ideal para mi Pastel de patata y carne.
Es un segundo plato que sigue la misma filosofía: ingredientes humildes que, cocinados con amor, se convierten en un auténtico festín. El contraste de las verduras asadas con la cremosidad del puré y el toque de la carne es, sencillamente, insuperable. ¡Tenéis que probar esta combinación!
