
Cocinando el mar: El ritual del sofrito lento y el buen producto
Hay platos que tienen la capacidad de detener el tiempo, y un buen arroz de marisco es, sin duda, uno de ellos. Esta receta no es solo comida; es el recuerdo de los domingos de sol, del sonido de las cigalas saltando en el aceite y de ese aroma a sofrito lento que inunda la casa.Para este arroz, nos olvidamos de las prisas. Vamos a mimar cada ingrediente, desde el dulzor de la gamba roja hasta el toque profundo que aporta la melsa de la sepia. Es un plato con alma, diseñado para compartir y disfrutar con los cinco sentidos. Prepárate, porque hoy el mar entra en tu cocina.
Ingredientes
- 400 g. arroz blanco o arroz bomba
- 1 cebolla grande
- 1/2 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 2 tomates maduros (tamaño pequeño)
- 2 dientes ajo
- 1,5 litro fumet de pescado (si es casero, mejor)
- 1 sepia (con su melsa)
- 2 calamarcitos de costa
- 300 g. almejas frescas
- 300 g mejillones frescos
- 4 cigalas
- 8 gambas rojas
- 1 cdita pimentón rojo dulce
- Azafrán
- Sal y Pimienta
- Aceite de oliva vitgen extra
Instrucciones
- Antes que nada, empezamos preparando nuestros ingredientes.Picamos la cebolla, el pimiento rojo y el verde en trocitos muy pequeños (brunoise). Pelamos y rallamos los tomates y picamos los ajos.

- Troceamos la sepia y los calamares en trozos de bocado. Reservamos la melsa (la bolsita marrón de la sepia) , ya que es el tesoro de esta receta.

- Empezamos calentando un buen chorro de AOVE en la paella. Marcamos las gambas y las cigalas solo para que suelten su esencia en el aceite. En cuanto cambien de color, las retiramos y reservamos.

- En ese mismo aceite, añadimos el calamar y la sepia troceados. Cuando empiecen a estar dorados, incorporamos el ajo picadito. Una vez esté todo bien integrado y aromático, lo retiramos para dejar espacio al sofrito.

- Bajamos el fuego y añadimos la cebolla y los pimientos picados muy finos. Cocinamos a fuego lento, dejando que la verdura se caramelice sin prisas. Este es el secreto de una buena base para cualquier arroz.

- Cuando el sofrito haya reducido, añadimos el tomate rallado y la melsa de la sepia (esto le dará un color y un sabor profundo increíble).

- Reincorporamos la sepia y el calamar al sofrito. Añadimos el azafrán, el pimentón, salpimentamos y dejamos que todo se cocine junto 15 minutos más para que los sabores se fusionen.

- Mientras calentamos el fumet, añadimos el arroz a la paella. Lo removemos un par de minutos para "tostarlo" ligeramente; esto ayuda a que el grano quede suelto.
- Vertemos el fumet caliente sobre el arroz. Probamos de sal y dejamos cocinar. Recuerda: no uses utensilios para remover. Si necesitas asentarlo, zarandea la paella con suavidad desde las asas.
- Cuando falten unos 8 minutos, colocamos con mimo los mejillones, las almejas, las gambas y las cigalas por encima.
- Tras 15-18 minutos de cocción (según el punto del arroz), apagamos el fuego. Tapamos con un paño limpio y dejamos reposar 5 minutos. Este paso es vital para que el grano termine de absorber el caldo restante y los sabores se asienten.
- A disfrutar!
Notas
📝 Notas para un arroz impecable
- El secreto del Fumet 🐟: La calidad de tu arroz depende al 90% del caldo. Si puedes, hazlo en casa usando pescado de roca, galeras y las cabezas de las gambas. ¡Un fumet potente es la diferencia entre un arroz rico y uno inolvidable!
- La Melsa, el tesoro escondido 💎: No olvides añadir la melsa (el bazo de la sepia). Es lo que aporta ese color oscuro y ese sabor profundo “a mar” tan característico de los mejores arroces mediterráneos.
- El control del fuego 🔥: Los primeros 8-10 minutos cocina a fuego fuerte para que el grano se asiente. Después, baja el fuego a media intensidad para que termine de absorber el caldo con mimo.
- ¿Buscas el Socarrat? 🥘: Si te gusta esa capa crujiente en el fondo, los últimos 2 minutos sube el fuego al máximo. Escucha el sonido: cuando empiece a “petardear”, ¡el socarrat está en camino! Pero mucho ojo, que no se queme.
- El reposo sagrado 🤫: Es el paso más difícil porque el olor es irresistible, pero el reposo de 5 minutos con un paño limpio es innegociable. Es el secreto para que el grano quede en su punto exacto.
