Cheesecake Japonés: la receta definitiva de la tarta de queso nube

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Secretos para que tu tarta japonesa sea un éxito

Si existe un postre que define la delicadeza, es este. El Cheesecake Japonés o Cotton Cheesecake es famoso en todo el mundo por su textura increíblemente esponjosa y ligera. A diferencia de las tartas de queso tradicionales, esta no busca la densidad, sino la suavidad extrema.
Prepararla en casa es un ritual de paciencia y mimo: desde el montado de las claras hasta el horneado al baño maría. Pero te aseguro que, cuando veas cómo tiembla al sacarla del horno y sientas cómo se deshace en tu boca, sabrás que cada minuto ha merecido la pena. ¡Es pura magia comestible!
Raciones 6 personas
Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 40 minutos
Tiempo de reposo en nevera 5 horas

Ingredientes

  • 4 huevos tamaño L
  • 300 g. queso de untar 'tipo philadelphia'
  • 200 g. leche condensada

Instrucciones

  • Precalentamos el horno a 180°C con calor solo abajo. Forramos la base del molde con papel de hornear y engrasamos bien los laterales con mantequilla.
    Truco Soulfood: Forra el exterior del molde con papel de aluminio (papel de plata) para asegurar que no entre ni una gota de agua al cocinarla al baño maría.
  • Separamos las yemas de las claras. Montamos las claras a punto de nieve (que queden firmes pero no secas). Reservamos.
  • En un bol aparte, batimos las yemas con el queso crema hasta que la mezcla sea una seda, sin un solo grumo. Añadimos la leche condensada y removemos bien hasta que esté totalmente integrada.
  • Incorporamos las claras montadas a la mezcla de queso poco a poco. Usa una espátula y haz movimientos envolventes (de abajo hacia arriba, con mimo). No batas, o perderemos el aire que hace que esta tarta sea una "nube".
  • Vertemos la mezcla en el molde y damos unos golpecitos suaves contra la encimera para eliminar burbujas grandes. Colocamos el molde dentro de un recipiente más grande y llenamos este último con unos 2 cm de agua caliente.
  • Cocinamos durante 35-45 minutos (según tu molde). Si te gusta que la parte de arriba tenga ese color dorado precioso, activa el calor arriba los últimos 5 minutos vigilando de cerca.
  • Apaga el horno y deja la tarta dentro con la puerta entreabierta. Este paso es vital para que el cambio de temperatura no haga que la tarta se baje de golpe. Una vez fría, desmoldamos con cuidado.
  • Una vez que la tarta esté a temperatura ambiente, llévala a la nevera durante un mínimo de 4 a 6 horas (aunque mi recomendación de siempre es dejarla toda la noche). El frío hace que la textura pase de ser simplemente aireada a ser una seda que se funde en la boca. Sírvela bien fresquita para que la experiencia sea completa.
    Tarta de queso japonesa ultra esponjosa espolvoreada con azúcar glas estilo nube Soulfood

Notas

📝 Notas de Gemma 🖤 (Trucos clave)

Para este post, tus consejos son vitales porque es una receta técnica:
  • 🥚 El punto de las claras: Este es el secreto de la “nube”. No las montes hasta que estén duras como para un merengue firme; busca un punto de “picos suaves”. Si las bates de más, la tarta se agrietará en el horno.
  • ♨️ Baño María sin miedo: Asegúrate de forrar muy bien el exterior del molde con varias capas de papel de aluminio para que no entre ni una gota de agua. El vapor es lo que cocina esta tarta con tanta delicadeza.
  • ❄️ El choque térmico: Al terminar el tiempo, no saques la tarta de golpe. Deja la puerta del horno entreabierta unos 15 minutos para que baje la temperatura poco a poco. Así evitaremos que se baje de golpe y pierda su altura.
  • 🍋 El toque cítrico: Unas gotas de zumo de limón en las claras ayudan a estabilizarlas y le dan un brillo de sabor que combina de lujo con el queso.
Author: Gemma Vallverdú
Plato: cheescake, pasteldequeso
Palabra clave: cheescake, pasteldequeso

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