
Tortitas de patata y espinacas: la receta de aprovechamiento que siempre sale bien
¡Hola a todos! 👋 Hoy os traigo una de esas recetas que enamoran por su sencillez y su sabor: Tortitas de patata con espinacas.Lo mejor de este plato es su versatilidad. Puedes prepararlas desde cero, disfrutando de cada paso, o usarlas como una receta de aprovechamiento magistral para darle una segunda vida a ese puré de patata o a esas verduras que se han quedado olvidadas en el cajón de la nevera. Sea como sea, el resultado es el mismo: un bocado crujiente por fuera, suave por dentro y con ese toque de "cocina con alma" que tanto nos gusta. ¡Perfectas para una cena rápida o un entrante que sorprende!
Ingredientes
- 3 u. patatas medianas
- 1 bolsa espinacas frescas lavadas
- 1 diente de ajo
- 1 yema de huevo
- 1 nuez mantequilla
- harina
- Sal y pimienta
- 1 chorrito vinagre
- Aceite de Oliva virgen extra
- 1 huevo para el rebozado
Instrucciones
- Hervimos las patatas y las espinacas en agua con sal. Punto clave: Una vez cocidas, escurre muy bien las espinacas. Necesitamos que pierdan toda el agua para que la masa no se deshaga.
- Pasamos las patatas por el pasapurés mientras sigan calientes y añadimos la nuez de mantequilla. Mezclamos hasta que se funda y quede un puré sedoso.
- En una sartén, doramos el ajo picadito y añadimos las espinacas escurridas. Salteamos un par de minutos para que cojan sabor.
- Añadimos la sal, la pimienta y ese chorrito de vinagre que le da un punto de frescor. Incorporamos la yema de huevo batida y removemos enérgicamente para que se integre bien en la masa.
- Dejamos enfriar la masa en la nevera. Este paso es fundamental para que la patata coja cuerpo y podamos darle forma fácilmente.
- Hacemos porciones con las manos formando círculos (tipo hamburguesitas). Las pasamos primero por harina y después por huevo batido.
- Freímos en abundante aceite bien caliente. Cuando estén doraditas, las retiramos sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite y servimos rápido para que no pierdan el crujiente.
Notas
Notas de Gemma 🖤
- El arte del aprovechamiento (o no) ♻️: Esta es la magia de esta receta. Puedes prepararla con toda la intención desde cero, o puede ser la salvación de tu nevera. Si tienes sobras de puré o alguna verdura cocida, úsala. La base de patata es un lienzo en blanco que acepta casi todo.
- Personaliza tu bocado (Jamón y Queso) 🧀🥓: Para elevar estas tortitas a otro nivel, te recomiendo añadir daditos de jamón serrano o un buen puñado de queso rallado (un parmesano o un emmental van de cine). Si le pones queso, mézclalo cuando el puré esté aún tibio para que se integre, pero recuerda dejar enfriar la masa en la nevera para que al freír no se desparrame.
- El secreto del escurrido 💧: Este es el paso más importante. Tanto las patatas como las espinacas deben estar muy bien escurridas. Si la masa tiene exceso de agua, te costará mucho darles forma y podrían saltar en la sartén. ¡Queremos un interior cremoso, no aguado!
- El toque de la mantequilla y el pasapurés 🧈: Para que el interior sea elegante y fino, usa el pasapurés manual de toda la vida. La batidora eléctrica vuelve la patata chiclosa. La nuez de mantequilla le da ese brillo y sabor que recuerda a la cocina de nuestras abuelas.
- El vinagre, el ingrediente “invisible” 🍎: No te saltes el chorrito de vinagre. No sabrá a vinagre, te lo prometo. Su función es realzar el sabor de la espinaca y equilibrar la grasa de la fritura, haciendo que la tortita se sienta mucho más ligera.
- Un rebozado de diez 🥚🌾: El orden harina-huevo es fundamental para crear esa costra dorada que protege el puré. Si quieres un extra de crujiente, puedes pasarlas por pan rallado después del huevo, ¡pero el estilo clásico con harina y huevo es el más jugoso!
