
El secreto de una masa extra fina y crujiente para compartir
Hay olores que tienen el poder de detener el tiempo, y para mí, el aroma de las verduras asándose lentamente a la brasa es uno de ellos. Es el verdadero protagonista de esta receta, un perfume que llena la cocina y nos devuelve a lo auténtico, a lo hecho con calma.La Coca de Recapte es una de las joyas más humildes y auténticas de la gastronomía catalana. Su nombre proviene de la costumbre de "recaptar" (recoger) lo que cada uno tenía en su huerto para llevarlo al horno del pueblo. Históricamente, no era solo un plato de aprovechamiento, sino una receta diseñada para el reposo: se comía fría o a temperatura ambiente, permitiendo que la masa absorbiera todos los jugos de la verdura con el paso de las horas. Era el alimento perfecto para las largas jornadas en el campo, donde el sabor se intensificaba con el descanso.Aunque la tradición suele añadirle sardinas o butifarra, en mi estilo soulfood he preferido dejar que el aroma de las verduras a la brasa sea el único protagonista. Creo que cuando el producto es de calidad, no necesita nada más. En estas dos cocas de masa extra fina, el crujido de la base, el dulzor de la escalivada y el aroma ahumado crean ese equilibrio perfecto que nos devuelve a lo auténtico.Primero preparamos las verdaderas estrellas de la receta. Necesitamos ese sabor ahumado y dulce que solo el fuego sabe dar; aquí tienes la receta paso a paso de la escalivada.
Ingredientes
- 250 g harina de fuerza
- 125 ml agua tibia
- 50 ml aceite de oliva virgen extra
- 7-8 g levadura fresca
- 5 g sal
- Escalivada preparada con antelación
- Aceite de Oliva para regar nuestras cocas
Instrucciones
- Primero preparamos las verdaderas protagonistas de la receta. Necesitamos que nuestra verdura tenga ese toque ahumado y dulce perfecto; aquí tienes la receta paso a paso de la escalivada . Una vez listas, déjalas escurrir bien para que el jugo no humedezca la masa.
- Disuelve la levadura fresca en el agua tibia. En un bol, mezcla la harina de fuerza con la sal y añade el agua con la levadura y el aceite de oliva. Amasa con las manos hasta que obtengas una bola suave, elástica y que no se pegue.
- Deja descansar la masa en un bol untado en aceite, tapado con un paño en un lugar cálido durante 1 hora aproximadamente, hasta que doble su volumen. Es el momento de dejar que el tiempo haga su magia.
- Divide la masa en dos partes iguales para formar tus dos cocas. Sobre un papel de horno, estira cada porción hasta que quede extra fina. Esta es la clave para conseguir ese "crunch" irresistible al morder.
- Antes de poner la verdura, añade un buen chorro de aceite de oliva virgen extra sobre la masa estirada. Esto le dará un extra de crujiente y sabor.
- Coloca con mimo las tiras de escalivada sobre la masa, alternando los colores. Como te contaba, aquí las verduras son las reinas y no necesitan nada más que un buen chorro de aceite de oliva por encima y una pizca de sal.

- Lleva tus cocas al horno precalentado a 210°C. Hornea durante 15-20 minutos hasta que veas que los bordes están bien dorados.
- Al salir del horno, añade un último hilo de aceite de oliva virgen extra para resaltar todo el aroma de la brasa.

Notas
Notas con alma para un bocado perfecto ✨
- El valor del reposo ⏳: Aunque la tentación de comerla recién salida del horno es grande, recuerda que históricamente esta coca se comía reposada. Dejarla enfriar un poco permite que la masa absorba la esencia de la escalivada y que los sabores se asienten.
- La sencillez como lujo 🌿: En esta receta, menos es más. Al prescindir de la carne o el pescado, permites que la calidad de la verdura a la brasa y el buen aceite de oliva sean los que cuenten la historia.
- El toque del ajo 🧄: Para un extra de intensidad, puedes picar un ajito muy fino y repartirlo por encima de las verduras antes de hornear; el calor suavizará su sabor y lo integrará con la escalivada.
- Variante crujiente 🔥: Si te gusta que la base sea aún más firme, puedes precalentar la bandeja del horno antes de deslizar la coca sobre ella. El choque de calor inicial asegura un «crunch» espectacular.
- Sabor con memoria 🧡: Cocina esta receta con tiempo, disfrutando del proceso de estirar la masa y colocar la verdura con mimo. Es una forma de honrar la tradición catalana y el respeto por el producto.
- El toque final 🧴: No olvides ese último hilo de aceite de oliva virgen extra al salir del horno; es el que despierta todos los aromas de la brasa justo antes de servir.
