Primero preparamos las verdaderas protagonistas de la receta. Necesitamos que nuestra verdura tenga ese toque ahumado y dulce perfecto; aquí tienes la receta paso a paso de la escalivada . Una vez listas, déjalas escurrir bien para que el jugo no humedezca la masa. Disuelve la levadura fresca en el agua tibia. En un bol, mezcla la harina de fuerza con la sal y añade el agua con la levadura y el aceite de oliva. Amasa con las manos hasta que obtengas una bola suave, elástica y que no se pegue.
Deja descansar la masa en un bol untado en aceite, tapado con un paño en un lugar cálido durante 1 hora aproximadamente, hasta que doble su volumen. Es el momento de dejar que el tiempo haga su magia.
Divide la masa en dos partes iguales para formar tus dos cocas. Sobre un papel de horno, estira cada porción hasta que quede extra fina. Esta es la clave para conseguir ese "crunch" irresistible al morder.
Antes de poner la verdura, añade un buen chorro de aceite de oliva virgen extra sobre la masa estirada. Esto le dará un extra de crujiente y sabor.
Coloca con mimo las tiras de escalivada sobre la masa, alternando los colores. Como te contaba, aquí las verduras son las reinas y no necesitan nada más que un buen chorro de aceite de oliva por encima y una pizca de sal.
Lleva tus cocas al horno precalentado a 210°C. Hornea durante 15-20 minutos hasta que veas que los bordes están bien dorados.
Al salir del horno, añade un último hilo de aceite de oliva virgen extra para resaltar todo el aroma de la brasa.