Empezamos hirviendo las patatas en abundante agua con sal hasta que estén bien tiernas. Las escurrimos y las pasamos por el pasapurés.
Le añadimos la mantequilla.
Añadimos la leche (preferiblemente caliente) hasta integrar por completo y obtener la textura deseada.
Añadimos sal y pimienta. Ya lo tendríamos.
En una sartén con aceite, pocha a fuego lento el ajo, la cebolla y la zanahoria rallada hasta que estén tiernas.
Dejamos que se cocine a fuego lento.
Añade la carne picada, separa bien con la espátula y condimenta con sal, pimienta, pimentón y hierbas provenzales. .
Incorpora el tomate frito y cocina un par de minutos más para que la carne quede bien jugosa.
Monta la base: En una fuente de horno, extiende una capa de puré de patata.
Repartimos la carne con mucho cariño.
Cubrimos con el puré de patata restante y extendemos bien.
Ahora vierte por encima una capa de mi bechamel casera sin grumos Precalentamos el horno a 200 grados, calor arriba y a bajo.
Espolvoreamos el queso rallado y opcionalmente colocamos unos trocitos de mantequilla por encima.
Introducimos en el horno hasta que el queso esté gratinado.
Saca el pastel del horno y deja que repose unos 5 minutos antes de cortarlo; así las capas se asentarán. Sirve una buena ración, decora con un poco de perejil fresco o pimienta recién molida y ¡disfruta de este abrazo en forma de plato! 🖤✨