Calienta los 300 ml de leche sin que llegue a hervir. Añade la cucharada de café soluble y remueve hasta que se disuelva por completo. Deja templar antes de utilizarla para mojar las galletas.
Bate la mantequilla a temperatura ambiente hasta que esté cremosa. Incorpora el azúcar glas poco a poco y continúa batiendo hasta obtener una mezcla suave y esponjosa. Añade la cucharada de café soluble y mezcla bien.
Sumerge las galletas brevemente en la leche con café y colócalas sobre una fuente formando una flor, con una galleta en el centro y 6 más alrededor.
Extiende una fina capa de crema sobre las galletas. Repite el proceso alternando capas de galletas humedecidas y crema hasta terminar los ingredientes, manteniendo la forma de flor.
Reparte el resto de la crema por la superficie y los laterales, procurando que quede bien distribuida.
Ralla un poco de chocolate blanco y chocolate negro con ayuda de un rallador o pelador de cocina sobre la superficie de la tarta.
Guarda la tarta en la nevera y sácala unos minutos antes de servir🤎