Preparar la masa de arranque:
Comenzamos preparando la masa de arranque. Mezclamos la leche tibia con dos cucharadas de harina y la levadura fresca desmenuzada. Removemos bien hasta que no queden grumos y dejamos reposar durante unos 30 minutos.Mezclar los ingredientes de la masa:
En un bol grande añadimos los huevos, la leche, el azúcar, el resto de la harina, las ralladuras de limón y naranja, la sal, el agua de azahar y, por último, la mantequilla a temperatura ambiente. Incorporamos también la masa de arranque y mezclamos hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Amasar y dejar reposar:
Espolvoreamos ligeramente la superficie de trabajo con harina y amasamos hasta obtener una masa lisa, elástica y homogénea. Formamos una bola, la colocamos en un recipiente amplio y la cubrimos con film transparente. Dejamos reposar durante aproximadamente 3 horas o hasta que haya duplicado su volumen.Dar forma al roscón:
Una vez la masa haya levado, la amasamos ligeramente para retirar el exceso de aire y le damos forma de roscón. Es importante dejar el agujero central bastante amplio, ya que durante el segundo levado y el horneado tenderá a reducirse.Segundo levado:
Colocamos el roscón sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal y lo dejamos reposar durante aproximadamente 1 hora. Veremos cómo vuelve a crecer y adquiere una textura mucho más esponjosa. Decorar el roscón:
Precalentamos el horno a 180-200 ºC. Mientras tanto, pincelamos toda la superficie del roscón con huevo batido y decoramos con frutas confitadas y azúcar perlado.Hornear:
Horneamos durante unos 25 minutos si hemos preparado un roscón grande. Si preferimos hacer dos roscones medianos, estarán listos en unos 15 minutos aproximadamente.Una vez horneados, los retiramos del horno y los dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.Preparar el relleno de nata y mascarpone:
Mientras el roscón se enfría, montamos la nata junto con el azúcar glas. Cuando empiece a adquirir consistencia, añadimos el mascarpone poco a poco sin dejar de batir.Es muy importante montar bien la mezcla para conseguir un relleno firme y estable que mantenga perfectamente la forma una vez dentro del roscón.Rellenar el roscón:
Introducimos la crema de nata y mascarpone en una manga pastelera y la reservamos en la nevera.Cuando el roscón esté completamente frío, lo cortamos con cuidado por la mitad. Si lo deseas, puedes pincelar ligeramente la base con un poco de almíbar para conseguir un resultado todavía más jugoso.En este momento colocamos el haba y la figurita del rey bien escondidas entre el relleno.Rellenamos generosamente con la nata y mascarpone y colocamos la parte superior del roscón.Servir y disfrutar:
Ya solo queda servir y disfrutar de este delicioso roscón de Reyes de nata y mascarpone casero, perfecto para compartir en familia durante el Día de Reyes.👑 Y ahora llega la gran pregunta… ¿a quién le tocará el haba y quién tendrá que pagar el roscón? 😉🤍