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Como hacer flan de huevo casero y tradicional: la receta de toda la vida

Hay recetas que viven en nuestros recuerdos, y el flan de huevo casero es una de ellas. Con pocos ingredientes y sin complicaciones, conseguimos un postre tradicional de los de siempre: suave, cremoso y con ese irresistible sabor a caramelo que nos transporta directamente a la cocina de nuestras abuelas.
Esta receta de flan de huevo al horno y al baño María está elaborada con huevos, leche entera, vainilla y piel de limón, una combinación sencilla que da como resultado un flan delicado, con una textura sedosa y un sabor que nunca falla.
Lo preparo en un molde corona de 22 cm, obteniendo un flan de altura media y muy cremoso, tal y como puedes ver en las fotografías. Si prefieres un flan más alto y vistoso para celebraciones o comidas familiares, simplemente puedes duplicar todas las cantidades manteniendo el mismo molde.
Hay un detalle importante que marca la diferencia: no debemos batir los huevos en exceso. Si incorporamos demasiado aire a la mezcla, aparecerán burbujas y el flan perderá esa textura fina y uniforme tan característica de los flanes tradicionales. Por eso, en esta receta mezclaremos los ingredientes suavemente, sin espumar.
Además, si tienes paciencia y lo dejas reposar toda la noche en la nevera, al día siguiente estará todavía más rico.
Porque a veces los mejores postres son precisamente los más sencillos.
Raciones 8 raciones
Tiempo de preparación 1 hora
Tiempo de reposo en nevera 12 horas

Ingredientes

  • 550 ml leche entera
  • 4 huevos + 2 yemas tamaño L
  • 130 g azúcar blanco
  • La piel de 1 limón
  • 1 cda Esencia de vainilla

Para el caramelo casero:

  • 150 g de azúcar blanco
  • 4 cucharadas de agua

Instrucciones

  • Empezamos poniendo la leche en un cazo junto con la piel de limón y caliéntala a fuego medio hasta que esté a punto de hervir, sin que llegue a hacerlo.
    Retira del fuego, tapa el cazo y deja infusionar durante 20 minutos para que la leche absorba todo el aroma del limón.
  • Pon los 150 g de azúcar y las 4 cucharadas de agua en un cazo a fuego medio.
    No remuevas con cuchara. Cuando el azúcar se haya disuelto y adquiera un bonito color ámbar, retira del fuego y vierte inmediatamente el caramelo en el molde de 22 cm, cubriendo la base.
    ⚠️ El caramelo alcanza temperaturas muy elevadas, así que manipúlalo con cuidado.
  • Precalienta el horno a 150 ºC.
    En un bol amplio coloca los huevos, las yemas y el azúcar.
    Mézclalos suavemente con unas varillas manuales, únicamente hasta integrar los ingredientes. Evita batir enérgicamente o incorporar aire a la mezcla, ya que esto provocaría espuma y pequeñas burbujas en el flan una vez cocinado. Añade la esencia de vainilla.
  • Retira la piel de limón de la leche y vierte la leche templada poco a poco sobre la mezcla de huevos, removiendo suavemente y de forma constante hasta obtener una mezcla homogénea. Si hace falta puedes usar una batidora a velocidad suave para acabar de integrar bien todos los ingredientes.
  • Pasa toda la mezcla por un colador fino directamente sobre el molde con el fondo caramelizado.
    Este paso ayuda a eliminar posibles restos de clara sin integrar y pequeñas burbujas, consiguiendo una textura mucho más suave y cremosa.
  • Coloca el molde dentro de una bandeja de horno profunda y añade agua caliente hasta cubrir aproximadamente dos dedos de altura del molde.
    Cubre el molde con papel de aluminio, sin apretarlo demasiado, para evitar que la superficie se dore y para que el flan se cocine de forma más suave y uniforme.
    Hornea a 150 ºC durante 50-60 minutos, o hasta que esté cuajado pero todavía conserve un ligero temblor en el centro.
    Para comprobar si está listo, introduce un palillo en la parte central. Debe salir prácticamente limpio.
    💡 Consejo: Cubrir el molde con papel de aluminio ayuda a evitar la formación de costra en la superficie y favorece una textura más cremosa y uniforme.
  • Retira el molde del baño María y deja enfriar completamente a temperatura ambiente.
    Después, guarda el flan en la nevera durante un mínimo de 12 horas, aunque lo ideal es dejarlo reposar toda la noche.
    Este reposo mejora la textura y permite que el caramelo se distribuya mejor.
  • Pasa un cuchillo fino por el borde del molde para despegar el flan.
    Coloca una fuente o plato grande encima y dale la vuelta con decisión.
    Sirve bien frío, acompañado del caramelo y, si lo deseas, con un poco de nata montada.
    ❤️ Un flan de huevo casero, cremoso y tradicional, hecho como los de toda la vida. 🍮
    Flan de huevo casero y tradicional con caramelo.

Notas Soulfood

🍋 La leche, siempre infusionada
No tengas prisa con este paso. Dejar la leche con la piel de limón durante unos minutos hace que el sabor quede mucho más delicado y aromático. Es un pequeño gesto, pero marca la diferencia.
🥚 No batas en exceso
Para conseguir un flan suave y sin demasiadas burbujas, mezcla los huevos con el azúcar lo justo para integrar los ingredientes. No necesitamos incorporar aire.
💧 El baño María es clave
El agua ayuda a que el flan se cocine de manera más suave y uniforme, evitando que el calor directo del horno lo cuaje demasiado rápido.
⏳ El reposo también forma parte de la receta
Aunque tengas ganas de probarlo, merece la pena esperar. Déjalo en la nevera al menos 12 horas. Al día siguiente estará más asentado, firme y con esa textura suave que buscamos en un buen flan casero.
🤎 Y sobre todo, paciencia
El flan es uno de esos postres sencillos en los que no hace falta correr. Unos pocos ingredientes, tiempo y cariño. Cocinar sin prisas también es parte de la receta.
Author: Gemma Vallverdú
Plato: Dessert, Postre
Cocina: Catalana, española, Mediterránea
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